martes, 22 de octubre de 2013

Una desconocida

Quizás te encuentres en algún lugar, puede que nuestras miradas se cruzaran en algún instante tan eterno que quedase gravado en mi memoria. Puede que alguna vez me haya fijado en ti sin querer y tus ojos me hayan cautivado, a lo mejor la casualidad me enseño lo fortuito de los trenes pasajeros que se marchan sin esperar.

Solo se que anoche soñé, soñé con tu mirada en la cama que me pedía un beso tras otro, con tu respiración agitada y tu corazón desbocado. Soñé con tus labios húmedos jugando a arrancar caricias en mi piel, con tus manos suaves perdiéndose en mi cuerpo. Soñé que jugábamos tras las sabanas en el frío invierno y, yo, por fin sentí calor.
Sentí el calor que tanto me hacia falta, la compañía que siempre quise, la sinceridad que tanto añoraba. Soñé que me recorrían mariposas y que mi corazón bailaba bajo tu voz. Tus cabellos rozaban la sensibilidad de mi piel llenándola de emociones que nunca comprenderé. Mis heridas, mis miedos, mis temores, desaparecían bajo el suave tacto de tus besos.
Vi tu mirada, profunda y eterna. Sentí tus besos, breves y personales. Acaricie tu cuerpo, caliente y tembloroso. Escuche tu voz, tierna y pausa. Susurre a tu corazón que se quedara junto al mio y comprendí que todo era imposible pues eras una desconocida en uno de mis sueños, que mis recuerdos pusieron en mi camino, soñé con un instante que sera eterno, pues a pesar de que no comprendo quien pudo ser sentí lo que quería sentir

miércoles, 9 de octubre de 2013

Una carta para ti

Hace tiempo que te marchaste, que te alejaste. O quizás fui yo quien te echo de mi vida sin yo quererlo ni necesitarlo, pero solo se que han pasado los años, los meses, las semanas y los días y todavía sigues anclada a mi. ¿Por que? No paro de preguntármelo, de interrogarme sobre la misma pregunta una y otra vez esperando una respuesta. La espero de mis sueños, pero estos me hablan de otras cosas, la busco en la calle pero nunca llega a su hora, la intento encontrar en caminos que no son los que yo hubiera elegido para mi. Pero sigo sin encontrarla.
Tu tuviste la solución, a tu lado, como siempre quisimos que fuera, nos perdimos y no nos conseguimos encontrar. Pues tu te negabas y yo me negué, no quise seguir haciéndome daño, no quise herirme mientras te veía y no podía besar tus labios, no podía acariciarte, ni abrazarte. Comprende que me negara a una amistad que tu querías, pero lo que yo sentía no era precisamente eso. Lo intentamos y no puedo ser, solo tu conoces las razones por las que decidiste acabar y continuar sin mi.
Hoy y como otros días utilizo las palabras , las hojas en blanco, el pulsar acelerado de mis dedos para decir lo que no soy capaz de decirte. No te olvido no, no puedo y nunca podre, la gente me pregunta y no se contestarles ni darles una explicación de porque me ocurre, pero es así. Me aferro a lo impulsos de un corazón que sigue llamándote y me dejo llevar. Me encadeno a los recuerdos que vuelven una y otra vez y a la sensación de vació, perdida o añoranza que siento cuando veo tus fotos, porque con ellas me agito una y otra vez y se despiertan los sentimientos que intento encerrar profundamente.
Me hice insensible, frío, calculador. Me cree una coraza que no dejo que nadie traspase y si consiguen un mínimo atisbo desaparezco y muero una y otra vez. Solo porque no quiero sufrir, no quiero sentir, no quiero herirme como lo hice contigo, porque sufrí y ame como nunca podre volver a hacerlo y ,eso para ellas, no es justo. Construí a tu lado grandes sueños, que volaron con el soplido de la despedida, cree un cuento para ti del que tu escribiste un amargo final y aun así.... sigo esperando tu perdón.
Tu perdón por dejar de ser el hombre del que te enamoraste, por dejarte sin libertad para elegir. Nunca exigí, nunca quise, nunca espere que me dieras lo que yo te daba, de que me sorprendieras como yo lo hacia. Solo quería tu sonrisa al despertar y tus besos al anochecer, quería tus caricias en mis labios y tu risa en mis sueños. Te quería a ti, a tu sonrisa, a tu mirada, a tu calor, nunca quise nada mas que una vida junto a ti.
Me decías que era increíble, que valía demasiado y después de todo te marchaste. Siempre he esperado un perdón de tu parte para que yo pueda descansar, siempre espere alguna explicación para que yo deje de sufrir y pensar que todo fue culpa mía Siempre quise un beso de despedida y las letras de nuestra canción. Quizás crea demasiado en el destino y en las cosas ligadas a él. Quizás crea que alguien algún día te llame o te escriba y te cuente lo que escribo para ti, lo que siento por ti y decidas leerlo, recapacites y entonces otra vez tus besos sean para mi. Un sueño, algo improbable, pero que aun así hace que tenga un poco de esperanza.
Mis labios podrán pasar por muchas pieles, pero ninguna sabrá como la tuya, mis manos podrán acariciar muchos cuerpos pero ninguno tendrá tu calor, mis miradas podrán brillar con otros ojos pero nunca tendrán el brillo que tenían cuando te miraba, mi corazón podrá bailar junto a otro pero nunca lo harán como lo hizo junto a ti.
Llego la hora de despedirse, de decir adiós, de que nos separemos y sigamos siendo dos extraños. Es la hora del olvido, de empezar a creer en mi y valorarme, como tu nunca lo hiciste. Espero y deseo que algún día leas todo lo que era tuyo y derrames la ultima lágrima por los dos. Porque fuiste tu quien no quiso darle un final feliz y quien abandono las ganas, fuiste quien corrió para intentar ser feliz. Corre, vuela y no dejes que te alcance; se feliz, por ti y por mi. Porque tu te llevaste todo lo que me hizo feliz. Que la distancia te lleve y el tiempo te olvide, porque yo nunca podre hacerlo. Adiós, simple y sencillo como mi amor.

martes, 8 de octubre de 2013

Hay cosas

Puede que consiga dormir, que el cansancio venza a mi alma para apaciguarla durante un instante. Puede que esta noche mis ojos se apaguen en sueños oscuros , en sueños vacíos, en sueños sin sueños, sueños carentes de ti, de la mas profunda tristeza y de la mas severa soledad. Puede que esta noche consiga dormir, pero no conseguiré olvidar.

Quizás esta noche consiga descansar, que mis manos dejen de temblar, que mi corazón deje de gritar, arañar, escupir la mas agrias verdades y que mi mente deje de pensar en ti. Quizás esta noche pueda por fin tranquilizar a la prisa de mis besos, silenciar el lamento de mis recuerdos y agotar al cuerpo mal herido de heridas invisibles. Quizás esta noche consiga descansar, pero no conseguiré olvidar.
A lo mejor esta noche las sabanas me abrigaran bajo el silencio de la oscura y solitaria noche. A lo mejor los fantasmas se esfuman y no recuerdo lo que debió hace tiempo salir. A lo mejor esta noche no vienes a buscarme para atormentarme y decides quedarte en tu lugar. A lo mejor esta noche no pasare frío, pero no conseguiré olvidar.
No conseguiré olvidar jamas, porque nunca olvidare tu mirada al despertar, tu mirada limpia y profunda, no conseguiré olvidar tus suaves besos posados en mis labios, tus manos jugando con mi piel, las mías enredadas en tu pelo, mi boca llenándose de la tuya, nunca olvidare tu voz, tu risa, nunca olvidare las palabras dichas y las no dichas, los sueños, las verdades, las mentiras a medias. Nunca olvidare porque mi corazón escribió tu nombre en el destino. Hay cosas que nunca han de olvidarse porque algún día la vida puede traerte de nuevo.

domingo, 6 de octubre de 2013

Preguntas y respuestas

Anoche me pregunte donde estarías, por donde andarías o caminarías, en que ojos te bañarías y bajo que sabanas jugarías, me pregunte que labios buscarías y a quien susurrarías. Anoche descubrí que sabia la respuesta a mis preguntas, que el tiempo perdono al dolor que me hacia estremecer. Y si las respuestas fueran mías y yo tuviera poder, cambiaría cada una de ellas. Anoche pregunte para ser respondido una y otra vez
Pregunte al tiempo que fue de ti y me contesto que el olvido te llevo. Pregunte a mis recuerdos donde te perdiste y me respondieron que en mas profundo de la memoria. Pregunte a mis ojos porque te veían y me dijeron que no fueron capaces de olvidar. Mi cabeza pregunto que porque preguntaba y mi corazón respondió que simplemente te amaba. Y si mis preguntas siguen buscando sus respuestas es porque ellas no son las adecuadas.
Respondí una y otra vez a mis manos con el vació, a mis labios con sonrisas de tristeza, a mis abrazos con la soledad de la sabana fría, a mis ojos con las mentiras de las ilusiones y a los sueños con el devenir de la esperanza. Respondí a las preguntas porque las respuestas se buscaban entre todo lo que se olvida, amamos o deseamos.
Anoche y no solo anoche, una vez mas; como cada recuerdo, como cada lágrima, como cada suspiro, que buscan una respuesta entre miles de ellas. Preguntas que evitan el sueño, que desean el desvelo, preguntas que abandonan el descanso y que no conocen de horas. Respuestas que corretean en el destino del tiempo que abandono. Preguntas para respuestas, respuestas para preguntas y todo al revés. Conozco mis preguntas, conozco mis respuestas pero me siguen faltando las tuyas.

domingo, 29 de septiembre de 2013

He de perdonar

He de perdonar a mis sueños, que te traen todas las noches para dormir junto a mi. He de perdonarlos porque solo intentan hacerme comprender que siempre estarás a mi lado en la fría noche la cama solitaria. He de perdonar a mis sueños porque son los que te añoran una y otra vez.
He de perdonar a mis manos que te buscan una y otra vez, que te dibujan en la soledad; bajo las sabanas, que te acarician en la oscuridad entreteniéndose en el calor de tu piel, en el sudor del amor, en la tormenta de la pasión. He de perdonarlas porque solo desean lo que tanto les gusto.

He de perdonar a mis labios que ansían la humedad de los tuyos, que quieren recorrer los laberintos de tu cuerpo y perderse entre tu olor. He de perdonarlos por pegarse a tu boca, por beber de tu alma y saborear el verdadero néctar del amor. He de perdonarlos porque solo quieren beber de tu corazón.
He de perdonar a mi corazón que te espera, que te añora, que se entretiene una y otra vez latiendo por ti, sin saber que quizás tu ya estés lejos. He de perdonarlo por querer unirse una vez mas a ti, no lo culpo, pues fuiste tu quien lo alimento y le dio de beber, quien lo cuido y protegió hasta que tuviste que partir en busca de tu camino, sabiendo que algún día se volverán a cruzar los hilos del destino.
He de perdonar a mis recuerdos por insistir en ti, por traerme a cada instante un poco de ti, una imagen nueva de un momento ya olvidado, un recuerdo roto que se vuelve a componer y se disfraza de una sonrisa. He de perdonarlos por recordarte a cada instante sin yo poder hacer nada, para que cada sustancia de la vida sea un sendero que despierta mi memoria. He de perdonarlos porque solo recuerdan los instantes de felicidad.
He de perdonar, para caminar. He de perdonarme para que la puerta pueda ser abierta de nuevo por ti. He de perdonar, al destino por alejarnos, al tiempo por olvidarnos He de perdonarlos porque ellos son los que retomaran la historia que jamas debimos olvidar. He de perdonarte que marcharas, porque volverás. He de perdonar al amor para así volver a amar.

sábado, 21 de septiembre de 2013

Temía



Antes temía dormir, por si en sueños aparecías, por si me hacías revivir todo lo que se perdió. Temía cerrar los ojos porque siempre veía acercarse tu boca buscando entre mis labios el último suspiro de mi amor, temía cerrarlos porque en la oscuridad de mi pensamiento tu mirada alumbraba y daba calor. Temía cerrarlos porque el despertar se hacía difícil.
Antes temía recordar, porque deseaba todo aquello, porque en cada recuerdo estabas tú, porque el miedo a perderte me pudo, hay quien quiso que así fuera, pero yo nunca quise que dejaras de besarme, sonreírme, abrazarme o besarme. Temía tus recuerdos porque seguían hiriendo, penetrando lentamente en la coraza de dura piedra de mi corazón. Me obstine en no recordarte por evitar hacerme daño.
Antes temía amar, porque tú te llevaste todo. Te di sin esperar, espere sin querer y quise lo que nunca espere. Camine por tu destino y golpee en la puerta de tu alma, solo tu sabes si sentiste mi llamada, porque el final llego aunque luche contra él. Me regocije en la soledad porque a ti era lo único que necesitaba.
Antes temía, porque estaba perdido. Tras el camino, ya no tengo temor, pues vuelvo a ser el del principio. Duermo y sueño, siempre junto a ti pues los sueños siempre se cumplen. Te recuerdo sin tristeza, solo pintando sonrisas en mi cara y dibujando brillo en mi mirada. Amo mis sueños y recuerdos porque es lo que soy, fui y seré por ti.

viernes, 13 de septiembre de 2013

Un corazón que desea



Mi corazón me habla cada noche entre sueños y desvelos, entre amaneceres y anocheceres, entre sonrisas  y lágrimas. Me habla, me canta, me susurra,  me recita, me grita tu nombre, me cuenta como seria todo junto a ti y yo simplemente callo, porque el  silencio y la soledad se hicieron mis amigos. Mi corazón  te llama pero tú no has venido todavía en su busca y el anhela entre sus latidos el calor de tu piel.
Cada noche los sueños se convierten en realidades, en profundos deseos del corazón que tanto te echa de menos. Se confunden una y otra vez para confundir al alma. ¿te marchaste? O ¿todavía sigues junto a mí?, no distingo ya lo uno de lo otro. Deseo dormir para soñar contigo, con tu mirada, con el tacto de tu piel, con la humedad de tus besos y perderme entre el calor de tus caricias. Pero al despertar el sabor amargo de la realidad provoca el doloroso recuerdo de que la cama sigue vacía y mi corazón helado.
Incapaz de sentir, incapaz de amar, incapaz de olvidar, incapaz de dejarte marchar. Porque el mismo sabe, lo que en sueños me has contado, que volverás, que vendrás y que mis ojos volverán a brillar cuando se crucen con tu mirada. Que nuestras manos se unirán sintiendo la suavidad de tu piel, que nuestros besos jugaran al escondite entre las sabanas y que volveré a escucharte en la oscuridad de la noche.
Un corazón de que desea es un corazón que ama. Un  corazón que te desea como el primer día y como el último adiós. Eres la prioridad en mi lista de deseos, porque en ella solo hay uno, uno que he pedido al soplar a las velas y al ver pasar las estrellas fugaces, un deseo que en silencio grito y en la soledad acompaño. Un corazón que desea para poder sentir lo que un día sintió y sabe que su deseo llegara.