martes, 8 de octubre de 2013

Hay cosas

Puede que consiga dormir, que el cansancio venza a mi alma para apaciguarla durante un instante. Puede que esta noche mis ojos se apaguen en sueños oscuros , en sueños vacíos, en sueños sin sueños, sueños carentes de ti, de la mas profunda tristeza y de la mas severa soledad. Puede que esta noche consiga dormir, pero no conseguiré olvidar.

Quizás esta noche consiga descansar, que mis manos dejen de temblar, que mi corazón deje de gritar, arañar, escupir la mas agrias verdades y que mi mente deje de pensar en ti. Quizás esta noche pueda por fin tranquilizar a la prisa de mis besos, silenciar el lamento de mis recuerdos y agotar al cuerpo mal herido de heridas invisibles. Quizás esta noche consiga descansar, pero no conseguiré olvidar.
A lo mejor esta noche las sabanas me abrigaran bajo el silencio de la oscura y solitaria noche. A lo mejor los fantasmas se esfuman y no recuerdo lo que debió hace tiempo salir. A lo mejor esta noche no vienes a buscarme para atormentarme y decides quedarte en tu lugar. A lo mejor esta noche no pasare frío, pero no conseguiré olvidar.
No conseguiré olvidar jamas, porque nunca olvidare tu mirada al despertar, tu mirada limpia y profunda, no conseguiré olvidar tus suaves besos posados en mis labios, tus manos jugando con mi piel, las mías enredadas en tu pelo, mi boca llenándose de la tuya, nunca olvidare tu voz, tu risa, nunca olvidare las palabras dichas y las no dichas, los sueños, las verdades, las mentiras a medias. Nunca olvidare porque mi corazón escribió tu nombre en el destino. Hay cosas que nunca han de olvidarse porque algún día la vida puede traerte de nuevo.

domingo, 6 de octubre de 2013

Preguntas y respuestas

Anoche me pregunte donde estarías, por donde andarías o caminarías, en que ojos te bañarías y bajo que sabanas jugarías, me pregunte que labios buscarías y a quien susurrarías. Anoche descubrí que sabia la respuesta a mis preguntas, que el tiempo perdono al dolor que me hacia estremecer. Y si las respuestas fueran mías y yo tuviera poder, cambiaría cada una de ellas. Anoche pregunte para ser respondido una y otra vez
Pregunte al tiempo que fue de ti y me contesto que el olvido te llevo. Pregunte a mis recuerdos donde te perdiste y me respondieron que en mas profundo de la memoria. Pregunte a mis ojos porque te veían y me dijeron que no fueron capaces de olvidar. Mi cabeza pregunto que porque preguntaba y mi corazón respondió que simplemente te amaba. Y si mis preguntas siguen buscando sus respuestas es porque ellas no son las adecuadas.
Respondí una y otra vez a mis manos con el vació, a mis labios con sonrisas de tristeza, a mis abrazos con la soledad de la sabana fría, a mis ojos con las mentiras de las ilusiones y a los sueños con el devenir de la esperanza. Respondí a las preguntas porque las respuestas se buscaban entre todo lo que se olvida, amamos o deseamos.
Anoche y no solo anoche, una vez mas; como cada recuerdo, como cada lágrima, como cada suspiro, que buscan una respuesta entre miles de ellas. Preguntas que evitan el sueño, que desean el desvelo, preguntas que abandonan el descanso y que no conocen de horas. Respuestas que corretean en el destino del tiempo que abandono. Preguntas para respuestas, respuestas para preguntas y todo al revés. Conozco mis preguntas, conozco mis respuestas pero me siguen faltando las tuyas.

domingo, 29 de septiembre de 2013

He de perdonar

He de perdonar a mis sueños, que te traen todas las noches para dormir junto a mi. He de perdonarlos porque solo intentan hacerme comprender que siempre estarás a mi lado en la fría noche la cama solitaria. He de perdonar a mis sueños porque son los que te añoran una y otra vez.
He de perdonar a mis manos que te buscan una y otra vez, que te dibujan en la soledad; bajo las sabanas, que te acarician en la oscuridad entreteniéndose en el calor de tu piel, en el sudor del amor, en la tormenta de la pasión. He de perdonarlas porque solo desean lo que tanto les gusto.

He de perdonar a mis labios que ansían la humedad de los tuyos, que quieren recorrer los laberintos de tu cuerpo y perderse entre tu olor. He de perdonarlos por pegarse a tu boca, por beber de tu alma y saborear el verdadero néctar del amor. He de perdonarlos porque solo quieren beber de tu corazón.
He de perdonar a mi corazón que te espera, que te añora, que se entretiene una y otra vez latiendo por ti, sin saber que quizás tu ya estés lejos. He de perdonarlo por querer unirse una vez mas a ti, no lo culpo, pues fuiste tu quien lo alimento y le dio de beber, quien lo cuido y protegió hasta que tuviste que partir en busca de tu camino, sabiendo que algún día se volverán a cruzar los hilos del destino.
He de perdonar a mis recuerdos por insistir en ti, por traerme a cada instante un poco de ti, una imagen nueva de un momento ya olvidado, un recuerdo roto que se vuelve a componer y se disfraza de una sonrisa. He de perdonarlos por recordarte a cada instante sin yo poder hacer nada, para que cada sustancia de la vida sea un sendero que despierta mi memoria. He de perdonarlos porque solo recuerdan los instantes de felicidad.
He de perdonar, para caminar. He de perdonarme para que la puerta pueda ser abierta de nuevo por ti. He de perdonar, al destino por alejarnos, al tiempo por olvidarnos He de perdonarlos porque ellos son los que retomaran la historia que jamas debimos olvidar. He de perdonarte que marcharas, porque volverás. He de perdonar al amor para así volver a amar.

sábado, 21 de septiembre de 2013

Temía



Antes temía dormir, por si en sueños aparecías, por si me hacías revivir todo lo que se perdió. Temía cerrar los ojos porque siempre veía acercarse tu boca buscando entre mis labios el último suspiro de mi amor, temía cerrarlos porque en la oscuridad de mi pensamiento tu mirada alumbraba y daba calor. Temía cerrarlos porque el despertar se hacía difícil.
Antes temía recordar, porque deseaba todo aquello, porque en cada recuerdo estabas tú, porque el miedo a perderte me pudo, hay quien quiso que así fuera, pero yo nunca quise que dejaras de besarme, sonreírme, abrazarme o besarme. Temía tus recuerdos porque seguían hiriendo, penetrando lentamente en la coraza de dura piedra de mi corazón. Me obstine en no recordarte por evitar hacerme daño.
Antes temía amar, porque tú te llevaste todo. Te di sin esperar, espere sin querer y quise lo que nunca espere. Camine por tu destino y golpee en la puerta de tu alma, solo tu sabes si sentiste mi llamada, porque el final llego aunque luche contra él. Me regocije en la soledad porque a ti era lo único que necesitaba.
Antes temía, porque estaba perdido. Tras el camino, ya no tengo temor, pues vuelvo a ser el del principio. Duermo y sueño, siempre junto a ti pues los sueños siempre se cumplen. Te recuerdo sin tristeza, solo pintando sonrisas en mi cara y dibujando brillo en mi mirada. Amo mis sueños y recuerdos porque es lo que soy, fui y seré por ti.

viernes, 13 de septiembre de 2013

Un corazón que desea



Mi corazón me habla cada noche entre sueños y desvelos, entre amaneceres y anocheceres, entre sonrisas  y lágrimas. Me habla, me canta, me susurra,  me recita, me grita tu nombre, me cuenta como seria todo junto a ti y yo simplemente callo, porque el  silencio y la soledad se hicieron mis amigos. Mi corazón  te llama pero tú no has venido todavía en su busca y el anhela entre sus latidos el calor de tu piel.
Cada noche los sueños se convierten en realidades, en profundos deseos del corazón que tanto te echa de menos. Se confunden una y otra vez para confundir al alma. ¿te marchaste? O ¿todavía sigues junto a mí?, no distingo ya lo uno de lo otro. Deseo dormir para soñar contigo, con tu mirada, con el tacto de tu piel, con la humedad de tus besos y perderme entre el calor de tus caricias. Pero al despertar el sabor amargo de la realidad provoca el doloroso recuerdo de que la cama sigue vacía y mi corazón helado.
Incapaz de sentir, incapaz de amar, incapaz de olvidar, incapaz de dejarte marchar. Porque el mismo sabe, lo que en sueños me has contado, que volverás, que vendrás y que mis ojos volverán a brillar cuando se crucen con tu mirada. Que nuestras manos se unirán sintiendo la suavidad de tu piel, que nuestros besos jugaran al escondite entre las sabanas y que volveré a escucharte en la oscuridad de la noche.
Un corazón de que desea es un corazón que ama. Un  corazón que te desea como el primer día y como el último adiós. Eres la prioridad en mi lista de deseos, porque en ella solo hay uno, uno que he pedido al soplar a las velas y al ver pasar las estrellas fugaces, un deseo que en silencio grito y en la soledad acompaño. Un corazón que desea para poder sentir lo que un día sintió y sabe que su deseo llegara.

domingo, 25 de agosto de 2013

Me han contado un cuento

Me han contado un cuento, mis sueños me susurraron al oído un cuento, mis sabanas me arroparon mientras el cuento me dormía junto a mi vieja almohada. Me han contado un cuento entre el abrazo de las estrellas y las caricias de la luna, mientras su luz plateada resbalaba por mi piel. Me han contado un cuento mientras la soledad me acompañaba y se quedaba adormilada junto a mi cama y mientras tu con un beso despertabas junto a mi.
Me han contado un cuento, mis sueños no olvidan y mi corazón te recuerda. Tu cuento, el mio, el nuestro. Comenzaba como acababa, con nuestro beso, en la oscuridad. Un beso tímido, distraído, juguetón, robado, provocado. Un beso que añoran mis labios y que en el cuento era aun mas hermoso, porque ellos volvieron a beber de tu boca , la devoraron con ansias y se perdieron entre el sabor del perfume de tu cuerpo.
Mis sueños me contaron el cuento, mientras dormía solo. Lo creí de verdad y aun creo las palabras que en el me decías, “volveré”. Y ese volveré retumbo en mi alma como el eco de la lucha por olvidar, como la canción que sonó cuando te vi o cuando acaricie tu piel por primera vez. Cuando mis manos cruzaron las barreras para poder sentir el calor de lo que era amor y cuando se perdieron entre tu y yo.
Cada noche al ver las estrellas fugaces pido el mismo deseo, tu vuelta. Espero sentado verlas caer para pedir una y otra vez el mismo deseo, pues llueven estrellas fugaces para que mis deseos se cumplan, para que mis sueños se hagan realidad y sobre todo para que el cuento que me han contado deje de ser un cuento y se convierta en lo que nunca debió dejar de ser.

No hay día

No hay día en que mi corazón no piense en ti, en que mi alma anhele tu calor, en que mis ojos busquen tu mirada y en que mi sueños no te piensen. No hay día en que acuda a mi cabeza la misma pregunta una y otra vez y en que entre los olores de la calle busque tu perfume. No hay día en que no desee tenerte junto a mi.
Apenas duermo desde entonces, porque hace falta tu calor, porque tu vació se extiende mas allá de las estrellas y la luna, que cada noche me susurran al oído tu nombre. Apenas descanso porque siempre paseo junto a ti, en mis sueños, en mis ensoñaciones, en mis ilusiones o en mis pensamientos. Apenas lo hago porque siempre despierto en medio de la noche buscándote en la cama o sobresaltado con el sueño de una llamada tuya.
Todo son recuerdos, palabras silenciosas, risas moribundas y miradas tristes que te añoran. Unos ojos cansados de ver lugares en los que estuviste y ya no estas. Una sonrisa que languidece porque solo reía junto a ti y unas palabras que se disipan en el tiempo y que ya no recuerdan el sonido de tu voz.
No hay día en que no te espere y no te desee. En que no te piense y no te abrace. No hay día en que no pierda la esperanza contra el tiempo eterno, desvanecido entre los recuerdos. No hay día en que busque la manera de acercame a ti para volverte a decir que te amo.