sábado, 14 de abril de 2012

Golpeame

Golpeame, una vez mas, no tengas clemencia. Golpame con tus mentiras, esas que tejen las palabras sin corazón. Golpeame con las hipocresía, de la que hace gala la gente. Golpeame con la falsedad carente de sentimientos. Golpeame con juegos macabros para que así puedas disfrutar con las victorias vaciás de honor. Golpeame sin piedad hasta herir, hasta que las viejas cicatrices vuelvan a sangrar, hasta que mi piel supure de sufrimiento. Golpea hasta que la sangre empape el suelo.
Golpeame, atrevete y contestare. Sin puños, sin patadas, sin golpe alguno, sin lucha. Golpea y recibirás frases cargadas de sinceridad, palabras escritas con pasión y letras pronunciadas con el corazón. Golpeame con tu puño echo de recuerdos y sucumbiré, caeré y me derrotaras una vez mas, pero me levantare para volver a caer.
Y quizás me noquees, pero volveré a levantarme para protegerme de tus ataques, para evadir tus estocadas, para esquivar tus golpes. Hasta que la guerra sea vencida por mi con honor y gloria. Pues no hay victoria más hermosa que la conseguida ante uno mismo.

Partida de cartas

En el frió de una noche silenciosa que inunda hasta el mas intimo de los rincones, Una noche sin estrellas, sin luz, sin sueños. Una noche llena de soledad, una soledad que acompaña al vació de la ausencia de quien amo con locura. Una locura que vence a la mente, una mente que oye voces, de viejos fantasmas, en la lejanía, tras la puerta.
Golpean y arañan, empujan con fuerza intentando traspasar el umbral. Pronuncian mi nombre y mi voluntad flaquea. Bebo del néctar de mi copa empapando mis entrañas con alcohol que escuece en cada una de las heridas del alma. Calmo sus voces, se debilitan, pero hieren al corazón, se aferran a el clavando los recuerdos y atenazando con sus manos la tristeza.
Desfallezco y quiebran mi escudo. Se adentran mofándose de la triste figura que encuentran, junto a ellos una vieja amiga con su guadaña presta a sesgar la vida. Me invita a sentarme a su lado para jugar la que quizás sea la ultima partida con las cartas del destino. Las mezcla y juega con ellas, como el mismo destino lo hace con nuestros deseos. Sus artríticas manos reparten. Me observa y en su calavera se dibuja la cruel sonrisa de la muerte. Deposita sus cartas sobre la mesa, una gran jugada pienso, cruel destino. Se levanta mostrando la inmensidad del tiempo y la inmortalidad dibujada en su astuto cuerpo, por que es ella la única que se burla.
Pero se equivoca porque ahora soy yo quien sonríe, pues mis cartas superan a la suyas. Mis carcajadas la hieren y provoca que desaparezca. Y entonces una noche mas venzo al destino a la espera de que una noche mas vuelva para cobrarse su gran pieza, con una gran venganza.

domingo, 8 de abril de 2012

Tengo miedo

Cuando el reloj suena y va marcando el final del día, cuando es este quien se oscurece anunciando la llegada de la noche. Cuando todos descansan y se refugian de la crueldad de la vida, bajo las sabanas que se tejen con los sueños. Cuando todos sonríen, porque es allí donde somos lo que queremos ser, príncipes y princesas, reyes o reinas, caballeros o villanos de leyendas y cuentos que un día nos contaron.
Cuando todos son felices... Yo tengo miedo.
Miedo de encontrarme contigo en el mundo que tu dominas, al menos en mi. Miedo al ver de nuevo a tus labios sonreír a ver otra vez tu mirada clavada en mi. Miedo a sentir de nuevo tus caricias recorriendo mi cuerpo. Miedo a quedar atrapado entre tus abrazos. Miedo a ser hipnotizado por tus palabra. Y aunque mi cuerpo diga quiero mi corazón tiene miedo.
Desearía poder cerrar los ojos y no tener miedo, sé que es mi mente la que juega conmigo la que me hiere y me condena a volver al recuerdo anhelando el olvido todas las noches. Pues tu te marchaste sin lucha, sin oportunidades. Te escabulliste sin que tu corazón me perteneciera. Desearía, no volver a soñar, repudiar la esperanza, abandonar la ilusión y perder, sobre todo perder, la inocencia que me lleva a creer en que se puede volar cuando se sueña. Desearía perder todo, aun sabiendo que es triste no tener ilusiones, esperanza y sueños. Desearía anclarme en la realidad y nunca mas soñar.
Porque cuando todos son felices... Yo tengo miedo.

viernes, 6 de abril de 2012

Si fuera...

Si fuera el silencio, ese que te acompaña en los días grises, me rompería con susurros a tu oído para decirte simplemente lo que siento. Si fuera un latido de tu corazón latiría tan fuerte como el trueno solo para que mes escucharas pronunciar tu nombre, ese que llevo tatuado en lo profundo del alma. Si fuera la soledad, tu intima amiga, te abrigaría con mis brazos para que sintieras el calor de mi compañía. Si fuera una gota de agua, de la lluvia que te empapa, resbalaría por tu piel para recorrer el camino hasta llegar a tus labios y así besarlos una vez más. Si fuera esa lágrima que derramas cuando crees que nadie te ve, me secaría para convertirme en una sonrisa de niño, de esas sinceras y contagiosas. Si fuera el tiempo me agotaría entre tus dedos disfrutando de cada segundo perdido en las caricias de tus manos para volver a comenzar de nuevo otra vez junto a ti. Si fuera el viento desaparecería entre los mechones de tu cabello, para enredarme y columpiarme en ellos. Si yo fuera tu te daría lo mas preciado de mi, el corazón.

jueves, 5 de abril de 2012

Guitarra

Recuerdo tu figura inmóvil y abandonada, triste y solitaria en lo profundo de la habitación. Recuerdo tus lamentos por la ignorancia hacia tu cuerpo, tan bella y tan olvidada. Recuerdo los recuerdos de una niñez que se añora, no tan lejana en el tiempo. Recuerdo mis deseos de poseerte y hacerte mía.
Te acaricie y tu alma resonó. Me asuste y corrí deseando que no me persiguieras. Pero llegaste a mis sueños para perturbarlos con tu silueta, con tus sentimientos, inundando cada uno de los momentos de paz que tenia. Me hablabas pero no te entendía, quise decírtelo, pero de mi boca no salia sonido alguno y en el mundo onírico me atreví de nuevo a tocarte. Esta vez no hubo miedo y si un calor que calmo todas mis desdichas.
Llegó cuando mi vida se tumbaba para no volver a levantarse. Cuando la oscuridad ya eclipsaba al sol del amanecer, cuando la desesperación gobernaba los mandos de la nave de mi vida. Cuando la tristeza y la soledad ya eran compañeras de viaje, un viaje que se había emprendido. Un viaje sin retorno.
Ahora te busco, para olvidar. Ahora tu suave tacto me reconforta. Ahora cuando rasgueo tus cuerdas mi corazón baila al compás de las notas que me regalas. Tiemblo cuando lo hacen ellas al presionarlas. Vibro como tu caja de resonancia a la que siento cerca de mi cada noche. Ahora en mi sueños te entiendo pues descifro en tu música los acordes de tu voz y la melodía de tu cuerpo hace menos amargas las pesadillas que últimamente inundan mi vida. Ahora se que eres mía y ahora eres mi más humilde amiga. Gracias por entrar en mi vida con tu música.

lunes, 2 de abril de 2012

Soñemos

Hubo un día en que mis sueños, solo eran eso, sueños. Aquellos que nunca quise o creí que se hicieran realidad, esos que sin quererlo eran verdades como puños y los cuales iban a dirigir lo que llamamos destino.
Sueños que hace mucho eran amargos, dolían y escocían. Saber que los tenias tan cerca y nunca se podrían hacer realidad, en definitiva pesadillas que me hacían despertar con sudor frio y con recuerdos entre la niebla del sabor de la noche. Pesadillas que creí ciertas, que vi como la realidad de los fantasmas que me acosaban en un mar de dudas y tormentos. Momentos que me hacían ir entre lagrimas de dolor, hacia ese mundo en el que no quería estar.
Pero llego ese día en el que te soñé, y en el no te vi, pero te sentí. Hablabas y reías, dabas consejos y escuchabas. Me sentía cómodo, extrañamente feliz y sonriente, donde antes solo había tristeza y soledad. Nunca me atreví a mirar quien eras, ni a romper ese momento mágico que en ese mundo onírico, mi subconsciente me estaba regalando. Solo se que en ese instante todo cambio, te desee, te busque, te recordaba sin saber quien eras, te imagine de nuevo y te volví a soñar por pura obsesión de la búsqueda de un sueño mas.
Te encontré, sin buscarlo, sin quererlo, pero eras tu quien en mis sueños me hablabas, me consolabas y me amabas. Eras tu sin yo saberlo, sin querer reconocerlo y sin pensarlo, pues tu voz siempre me resulto familiar. Pero lo supe cuando un instante me permitiste como regalo, un instante para conocerte y un instante para besarte.
Ahora se que los sueños se hacen realidad, los persigas o huyas de ellos, los luches o te dejes vencer por ellos. Y también se que muchos sueños no son sueños que simplemente es la realidad del destino que merecemos. A mi sinceramente me encanta abrir los ojos y seguir soñando, pues la vida a su lado es un sueño continuo del que jamas quiero despertar.

domingo, 1 de abril de 2012

Soñé

Soñé que era una estrella, que lucia mas que ninguna, en la oscuridad del infinito, en la noche amarga de los tiempos, rodeado pero solo. No había nada a mi alrededor, vació, soledad. Pero era feliz pues me mirabas. Y entonces comprendí, me hice estrella fugaz para cumplir tus sueños.
Soñé que era la luna, que estaba grande y hermosa, iluminada por el amor de los enamorados, por las lagrimas de los desconsolados, por canciones y poemas, pero me apague porque quería iluminar tu habitación.
Soñé que era una vela, con mi llama orgullosa y caliente, el viento me agitaba, la mecha me temblaba, mi cuerpo se derretida, entonces apague mi llama, pues no era feliz porque no calentaba tu cuerpo.
Soñé que era nube, blanca, esponjosa, grande y blanca, que era libre, que surcaba el cielo empujada por tus susurro, que bailaba con la lluvia y el granizo, pero tuve frió, me deshice y me acurruque en tu almohada, poyabas tu cabeza dejando tu perfume.
Soñé, finalmente que era yo. Entonces desperté, porque no quería ser yo.